ACERCA DE FLO

Soy Licenciatura en Química en Dickinson College de Pensilvania. Al recibirme, me mudé a Nueva York para realizar una Maestría en Ciencia Cosmética en la Universidad Fairleigh Dickinson y aprender más de este mundo que me cautivó.

Mientras estudiaba, empecé a conocer mejor cómo funcionaba la industria cosmética. Me encontré con un mundo nuevo con muchas virtudes pero a su vez una “mala fama” relacionada a su forma de comunicar y crear: analicé sus claims -por momentos exagerados y poco realistas-, su “poca transparencia” y una brecha grande entre los avances de la ciencia y las fórmulas disponibles en el mercado. Me daba cuenta que existe mucha demora entre los avances de la ciencia y llevarlo a cabo en los productos.

Esto me llevó a repensar mi vínculo con la industria y surgió en mí las ganas de ponerle voz a todo lo que pensaba porque tenía ganas de crear algo distinto, con una mirada creativa.

Así nació The Chemist Look: al principio como un blog con una fuerte impronta científica pero con un lenguaje accesible, en el que comparaba ingredientes, analizaba el mercado y, sobre todo, ponía en jaque los claims de la industria cosmética tradicional y su capacidad de renovarse a la par de la innovación científica.

Al poco tiempo me di cuenta de que alrededor del blog, comenzó a crearse una comunidad muy activa de personas que me pedían recomendaciones. Me resultó apasionante escucharlas y tratar de entender lo que necesitaban. Me animé a diseñar y ofrecer productos con formulaciones custom. Fue así como creció TCL y se convirtió en una marca de cosmética de autor, que tiene como ADN la creatividad, la innovación y la búsqueda permanente de información científica actualizada para crear fórmulas avanzadas, que pueden renovarse rápidamente. Hoy se comercializa en varios países de latinoamérica y tiene una comunidad en todo el mundo.

Con una formación 100% científica, siempre me identifiqué con un rol que tuviera más que ver con la parte creativa de la ciencia, que con el trabajo en el laboratorio y con esa búsqueda constante por encontrar respuestas y soluciones a problemas reales. En The Chemist Look logré unir mi espíritu emprendedor con el resto de mis pasiones: la ciencia, la creatividad, el diseño y la comunicación. Así, se convirtió en un espacio en donde volcar toda mi energía: TCL es un lugar ágil, dinámico, que me permite mantenerme actualizada y me desafía día a día. Y como siempre digo: nuestro rasgo de identidad más fuerte y el que le da sustento a nuestros valores y propuesta diferencial: combinamos ciencia y creatividad para lograr algo único, de autor.