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Si bien hay cosas en cosmética que son discutibles, hay otras sobre las que ya no quedan dudas. Una de esas es la cama solar: está más que comprobado el daño que genera en la piel.

 

Si bien deja un bronceado buscado por muchas personas, es a costa de manchas, arrugas, fotoenvejecimiento, y hasta cáncer de piel.

 

En The Chemist Look estamos convencidos de que son costos demasiado altos y sabemos que hay alternativas más saludables (como los autobronceantes).

 

A continuación, todos los detalles sobre por qué deberías decirle no a la cama solar.

A la ciencia: ¿por qué es tan dañina la cama solar?

Las camas solares emiten rayos UV que dañan las células de la piel, provocando fotoenvejecimiento y pudiendo llevar a cáncer de piel1.

 

Hay un mito de que la radiación artificial es menos agresiva que la del sol, pero eso realmente no es así. De hecho, las camas solares pueden irradiar hasta 10 o 15 veces más que el sol al mediodía, un día de verano2.

 

Existen estudios que han demostrado una clara asociación entre el uso de cama solar y el cáncer de piel, tanto melanoma como no melanoma1,3. También se demostró, que cuanto más joven es la persona al empezar a utilizar la cama solar, más alto es el riesgo de cáncer4. Por supuesto que dicho riesgo también está en relación con la frecuencia y la intensidad de uso5.

 

Algo preocupante es que un estudio realizado en Estados Unidos observó que solo un 7% de los centros con cama solar informaba sobre estos riesgos correctamente y, peor aún, que un 78% le decía a sus clientes que tenía beneficios para la salud6.

 

Uno de los beneficios que se menciona frecuentemente, es que las camas solares generan aumento de vitamina D. Sin embargo, existen estudios que indican que los niveles de vitamina D no se mantienen si el uso no es regular, y, además, se vio que descienden a los niveles iniciales al discontinuar las sesiones7.

 

Un último dato interesante es que entre un 30 y un 40% de los usuarios de las camas solares han demostrado una conducta adictiva hacia las mismas8,9,10. Esto no es solo “psicológico”, sino que podría explicarse por la secreción de endorfinas que se genera luego de la exposición a los rayos UV10,11.

¿Por qué se broncea la piel?

El bronceado es causado por un aumento en los niveles de melanina (pigmento que le otorga color a la piel) como un mecanismo de defensa de la piel en respuesta al daño recibido por la radiación, la cual puede provenir del sol o de las camas solares. Por eso, cuanto más intenso es el bronceado (hay más melanina), implica que la piel sufrió un mayor daño12,13.

 

El bronceado (o pigmentación de la piel) ocurre en dos etapas: una inmediata y una más tardía1,13.
  • La etapa inmediata empieza luego de unos minutos de exposición a los rayos UVA y dura de 10 a 20 minutos. Luego, le sigue un color también inmediato pero más persistente, que dura unas dos horas y es más leve. En esta etapa no hay síntesis de nueva melanina sino que el color es a causa de la oxidación de la melanina existente.
  • La etapa tardía empieza a partir del tercer día, y es cuando se consolida el bronceado. Puede ser causada tanto por los rayos UVA como por los UVB. Se debe a la síntesis de nueva melanina, es decir, aumenta la cantidad de pigmento de la piel.

¿Existe el bronceado saludable?

Si el bronceado proviene de rayos UV -del sol o artificiales-, nunca será saludable, por más lento que se obtenga. Como mencionamos antes, el tono bronceado es consecuencia de un daño en las células de la piel, con el consiguiente riesgo de fotoenvejecimiento y cáncer de piel13,15.

¿Qué dicen los expertos?

Es un tema que ha sido muy estudiado y que preocupa a las autoridades de la salud y de la piel:
  • La OMS clasifica a las camas solares como cancerígenas6.
  • Las Academias Americanas de Pediatría y de Dermatología sugieren que se prohíba su uso en menores de 18 años6.
  • En algunos países está prohibido su uso en menores de edad (Inglaterra, Gales, Francia, España)16.
  • En Brasil las camas solares están totalmente prohibidas, independientemente de la edad16.
  • La FDA las clasifica como de riesgo moderado y establece situaciones en las que no deben usarse3:
    • menores de 18 años
    • lesiones o heridas en la piel
    • antecedentes personales o familiares de cáncer de piel
Teniendo en cuenta todo esto, y que el cáncer de piel es el cáncer más frecuente del mundo (¡literalmente!)17, es que en The Chemist Look sugerimos no usar las camas solares. Ningún bronceado vale todos estos riesgos.

 

Los autobronceantes, por ejemplo, son una alternativa saludable a la exposición a los rayos UV. Puedes leer más sobre el tema en nuestro post: Autobronceantes: ¿sí o no?.

 

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Esperamos que les haya sido útil y, cualquier duda, ¡estamos a las órdenes! :)
The Chemist Look Team

 


  1. Madigan LM, Lim HW. Tanning beds: Impact on health, and recent regulations. Clin Dermatol. 2016 Sep-Oct;34(5):640-8.
  2. Gerber B, Mathys P, Moser M, Bressoud D, Braun-Fahrländer C. Ultraviolet emission spectra of sunbeds. Photochem Photobiol. 2002 Dec;76(6):664-8.
  3. Marie Z. Le Clair and Myles G. Cockburn. Tanning bed use and melanoma: Establishing risk and improving prevention interventions. Prev Med Rep. 2016 Jun; 3: 139–144.
  4. Karagas MR, Stannard VA, Mott LA, et al. Use of tanning devices and risk of basal cell and squamous cell skin cancers. J Natl Cancer Inst 2002;94:224-226.
  5. Zhang M, Qureshi AA, Geller AC, Frazier L, Hunter DJ, Han J. Use of tanning beds and incidence of skin cancer. J Clin Oncol. 2012 May 10;30(14):1588-93.
  6. U. S. House of Representatives Committee on Energy and Commerce – Minority Staff. False and misleading health information provided to teens by the indoor tanning industry.
  7. Bergqvist, Christina, and Khaled Ezzedine. “Vitamin D and the Skin: What Should a Dermatologist Know?” Giornale Italiano Di Dermatologia E Venereologia, vol. 154, no. 6, Dec. 2019.
  8. Harrington CR, Beswick TC, Leitenberger J, Minhajuddin A, Jacobe HT, Adinoff B. Addictive-like behaviours to ultraviolet light among frequent indoor tanners. Clin Exp Dermatol. 2011 Jan;36(1):33-8.
  9. Mosher CE, Danoff-Burg S. Addiction to indoor tanning: relation to anxiety, depression, and substance use. Arch Dermatol. 2010 Apr;146(4):412-7.
  10. Kourosh, Arianne S., et al. “Tanning as a Behavioral Addiction.” The American Journal of Drug and Alcohol Abuse, vol. 36, no. 5, 15 June 2010, pp. 284–290.
  11. Fell GL, Robinson KC, Mao J, Woolf CJ, Fisher DE. Skin β-endorphin mediates addiction to UV light. Cell. 2014 Jun 19;157(7):1527-34.
  12. Zoe Kececioglu Draelos. Cosmetic Dermatology : Products and Procedures. Chichester, West Sussex ; Hoboken, Nj, John Wiley & Sons, Inc, 2016.
  13. Spencer, J. “Tanning Beds and Skin Cancer: Artificial Sun + Old Sol = Real Risk.” Clinics in Dermatology, vol. 16, no. 4, 8 July 1998, pp. 487–501.
  14. Sivamani, Raja K., et al. “The Benefits and Risks of Ultraviolet Tanning and Its Alternatives: The Role of Prudent Sun Exposure.” Dermatologic Clinics, vol. 27, no. 2, Apr. 2009, pp. 149–154.
  15. David E. Fisher, William D. James. Indoor tanning--science, behavior, and policy. N Engl J Med. 2010 Sep 2;363(10):901-3.
  16. Pawlak MT, et al. Legislation restricting access to indoor tanning throughout the world. Arch Dermatol. 2012 Sep;148(9):1006-12.
  17. American Cancer Sociaty. Cáncer de piel.
Prevención de daño

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